Varapalo a Enerpro: 8.000 euros o readmisión

 

En Enerpro se hicieron los listos. Metieron a uno de nuestros afiliados, un luchador con más de cinco años de antigüedad y un largo historial de denuncias y demandas ganadas a la empresa, en un servicio que iba a perderse tres meses después. Cuando se perdió, intentaron "endiñar" al compañero a la empresa entrante. SPOILER: Salió mal.

Y es que nuestro convenio, en sus artículos 14 y15, deja claro que debes llevar adscrito siete meses a un servicio para que la empresa entrante (en este caso Ilunion) se vea obligada a subrogarte.

Así que, al llegar la fecha de cambio de empresa, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, Enerpro mandó burofax al compañero diciéndole que a partir de ahora quien se iba a encargar de él era la empresa entrante y que pasara a buscar su finiquito. Que con ellos ya no iba a seguir trabajando.

Enerpro siempre sorprende. Se comenta que buscas desfachatez en la Wikipedia y sale su logo.

Ilunion, después de la correspondiente sesión de risas, dio una respuesta que, en lenguaje corporativo, venía a decir "que si quieres arroz, Catalina". Enerpro se la intentó colar, pero es que el grupo ONCE no va a subrogar a alguien que cobra quinquenio cuando puede ahorrárselo. Si tienen tanta pasta por algo es.

Así que Juan, que así se llama nuestro compañero afectado, se vio en la calle, sin cobrar un duro, de un día para otro. Y al mes siguiente no venía sueldo, aunque sí tocaba pagar alquiler.

Aclaración para los dueños de Enerpro: Alquiler es lo que paga la gente para vivir en un sitio con paredes y techo. Parecido a lo que ustedes hacen con las salas de banquetes entre empresarios, pero en versión "necesidad vital".

Finalmente, un año después, un juez, sin tenérselo que pensar demasiado, ha condenado a Enerpro a pagar 8.000 euros a Juan en concepto de indemnización por despido improcedente o bien a aceptar su readmisión.

Enerpro, que puede no tener demasiado cariño a sus trabajadores, pero sí se lo tiene a sus euros, ha decidido readmitir a Juan. Eso sí, en cuanto la sentencia sea firme, y si ésta se ratifica, deberá pagarle todos los sueldos correspondientes al tiempo que ha durado el proceso.

Y es que esto es precisamente lo que ocurre al dirigir las empresas como pollos sin cabeza: que se creen los más listos, que se la van a colar a Juan, al STS-C, a Ilunion, a los jueces ... Y resulta que no solo no se la han colado a nadie, sino que encima van a tener que pagar la fiesta.

Bien jugado, Enerpro. Una gestión impecable.

Salud.



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