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Mostrando entradas de 2021

Chamartín: El trabajo os hará ¿libres?

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  Cuando buscas la estación de Chamartín en Madrid, da igual que lo hagas en Google o en DuckDuckGo, siempre salen las mismas imágenes. Ninguna de ellas es la que abre este pequeño artículo. Y sí, amig@s, ésta también es la estación de Chamartín, pero la parte más oscura de la misma. Y es que, según nos informan algun@s compañer@s, allí se producirían algunos de los peores atentados contra la dignidad de l@s trabajador@s que podemos ver en el mundo de la seguridad privada. Las condiciones infrahumanas que vivirían est@s vigilantes no penséis que ocurrieron en el siglo XIX. Estarían ocurriendo ahora mismo, según nos informan. Se trataría de dos puestos de trabajo de vigilancia de trenes estacionados en las vías, para evitar robos y vandalismo (grafitis). Los afectados serían trabajadores de la empresa GARDA, subcontratada por RENFE. En algunos puestos, RENFE pone casetas climatizadas con agua y cabina de WC. Pero en estos puestos no tendrían nada, literalmente. Siendo así, estarían toda

Firmado acuerdo de colaboración.

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  El STS-C y Centro de Formación SURGE han firmado un acuerdo de colaboración ¿Y esto por qué es bueno para vosotr@s? Seguid leyendo para averiguarlo.

Varapalo a Enerpro: 8.000 euros o readmisión

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  En Enerpro se hicieron los listos. Metieron a uno de nuestros afiliados, un luchador con más de cinco años de antigüedad y un largo historial de denuncias y demandas ganadas a la empresa, en un servicio que iba a perderse tres meses después. Cuando se perdió, intentaron "endiñar" al compañero a la empresa entrante. SPOILER: Salió mal.

Trablisa y sus cómplices, contra los trabajadores

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  Decía Simone de Beauvoir que "El opresor no sería tan fuerte si no tuviese cómplices entre los propios oprimidos". Si queréis saber hasta qué punto tenía razón, seguid leyendo.

Enerpro y ADN: Cuando el sindicato es empresa

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  De Enerpro nadie se acordaba. Esta empresa, que acumula más vulneraciones de las que somos capaces de contar, apenas estaba en la mira de los sindicatos. Ahora, las cosas han cambiado, hay elecciones, y toca repartirse el pastel de los asientos, de las horas sindicales, de las subvenciones.