Securitas ¿Qué podía salir mal?


Vamos a sostener una empresa con mandos intermedios incompetentes pero con mentalidad de esclavo, añadiremos un comité de seguridad y salud laboral servil, de los nuestros, que no nos dé problemas y vamos a convencer a los empleados para que les voten.
¿Qué puede salir mal?
Pues todo. Todo sale mal cuando esos encargadillos se tienen que ocupar de problemas que se salen de la operativa y, olvidándose de las medidas de seguridad básicas, explican por ahí que, si solamente se da una máscara y un par de guantes para toda la cuarentena es por nuestro bien. Porque ponérselos es malo requetemalo, claaaaaro.
Nosotr@s nos lo creemos, sí.
El problema de tener a encargadillos tan leales pero tan poco profesionales es que, al final, como decía la serie, los problemas crecen. Estos encargadillos viven en su ilusión de competencia. Se creen el General Napoleón pero no pasan de Sargento Arensibia y cualquiera de l@s trabajador@s (l@s de verdad) les ve el plumero a la legua.



- La empresa solamente nos ha dado una máscara y un par de guantes para cada uno -dijo uno de los Arensibias- a ver cómo hacemos que los trabajadores traguen sin quejarse.
- Haz un papel que diga que eso es mejor así, que máscaras y guantes son peores, en realidad -dijo el otro.
- Pero eso no hay manera de colarlo.
- ¿Que no? Aguántame el cubata.

Y así nos luce el pelo. Y así nos lucirá mientras sigan al mando incompetentes con la misma capacidad de organización que la banda de Torrente.

Aún esperamos medidas, cambios operativos que nos aislen un poco (aunque solamente sea un poco) de las aglomeraciones.
  • Que no nos obliguen a subir a los trenes atestados.
  • Que saquen a l@s vigilantes con factores de riesgo (con hipertensión, diabetes o de más de sesenta años) de la línea y se l@s traslade, aunque solamente sea momentáneamente, a servicios más aislados.
  • Que nos permitan salir a respirar a zonas despejadas, como a las entradas de la estación.
  • Y, sobretodo, que la encargadilla de turno no amenace a l@s trabajador@s con sanciones y cambios de horario como represalia cuando ést@s muestran su disconformidad con órdenes tan ridículas como peligrosas.

A ver si la gerencia de Securitas cambia su política, hace un plan de protección acorde a las circunstancias y, de paso, pone a estos individuos, a estos sargentos Arensibia, a hacer cosas a la altura de sus capacidades, como arrestar bancos o barandillas.

Salud.






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